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Soy libre 15-09-2007 GTM -5 @ 16:03

entrelasramas —

"Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús (Rom. 8:1)".

Siento que debo anunciarles el hecho más excelso, el acontecimiento que me dió la luz de mi vida. Porque, además, soy testimonio del amor del Dios único. Del Dios del universo. De nuestro creador. Puede ser tu historia también. Acompáñenme en el dulce relato que sacó mi alma del Seol, el cuentito de noche eterno y mi nueva meta.

Las personas que me conocen pueden dar fe de mi insospechada actitud de relajo,  de mis sonrisas placenteras acaso perversas, de mi iniciativa por pasar momentos de supuesta alegría, de mi convicción de ser feliz. Los que están más integrados a mí, fueron testigos de mi tristeza emocional oculta bajo el título de mi 'alter ego'. De mi depresión absoluta y mordaza por falta de amor. Del miedo, del terror con el que me despertaba cada mañana para continuarla en las noches con pesadillas que resultaban más gratificantes pues éstas no eran reales como cada día vivido. De mi inconformismo por la vida que llevaba. De mi búsqueda por la única felicidad pretendiendo no ver al único que podía salvarme la vida.

'¡Aquí estoy!' fue la frase más sublime que pude oír. Fuí partícipe del evento de amor. Estaba sumergido en fangos de muerte, de terror, de odio, de iniquidad. De pronto, cuando no había solución, cuando detestaba seguir con esta muerta vida, cuando los monstruos habían, quizás, logrado su cometido de mantenerme en la ciénaga consumido en mi propia crapulencia. Logré, con poco esfuerzo, vislumbrar en la bóveda cubierta de niebla, de nubes estentóreas y ponzoñosas, una mano. Una mano amiga. Logré ver vida. Y me di cuenta de que siempre había estado ahí. Esperando. Con ternura infinita.

Desesperado, sin aguantar más un minuto sin Su presencia. Alcé mi débil y tullida mano hacia Él. Y logré saber que a cada instante Él intentaba conquistarme. Que todo lo que he visto, me ha robado una sonrisa o captado por unos segundos mi atención había sido Él, llamándome. Que jamás me dejó de lado. Que olvidé verlo. Sólo, como un niño, me entregué a Él. En ese momento el reloj se detuvo, no existían conocimientos, ni fuerza, no existía el espacio. Sólo éramos Él y yo. Su gracia y su perdón me acogieron en forma de un abrazo. Sentí su calor, su presencia en mí.

Fui feliz. Fue le mejor momento de mi vida. Soy feliz. Y estoy dispuesto a hacer su voluntad. No voy a volver atrás, no ahora que pude ver su luz. No hay nadie como Él. Alguien dijo alguna vez "Gracia es recibir lo que no merecemos. Misericordia es no recibir lo que sí merecemos". Debemos entregarnos a Él para saber de su gracia. Mi vida ahora Le pertenece. A pesar de haber perdido amigos, de renunciar a cosas que me gustaba hacer, todo vale la pena, créanme, si Él esta contigo.

"Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios (Rom. 3:23)". Debemos reconocer que somos pecadores en primer lugar. "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aun pecadores,  Cristo murió por nosotros (Rom. 5:8)". Somos salvos por Él, sólo debemos creer en Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, y ser testigos de su gracia porque "Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad (1ª Juan 1:9)".

Entrégale tu vida a Cristo. Los que me conocen saben que esta decisión no fue tomada a la ligera, lo busqué en la filosofía, en la ciencia, en mil vanas reflexiones; cuando Él estaba a mi puerta. Él te dice: "He aquí, yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo (Apoc. 3:20)".

Gracias Dios.

'Yo no sé hablar correctamente' 14-09-2007 GTM -5 @ 14:25

entrelasramas —

 

Si el Perú (sus ciudadanos) tomara conciencia de la riqueza cultural que posee, sin duda habríamos llegado más lejos de lo que jamás hubiesemos imaginado. Nuestra pluriculturalidad no debe ser regida ni jerarquizada por cánones, simplemente debe ser.

Todos sabemos que el castellano fue impuesto en nuestro país por los colonos hace casi medio milenio atrás, sin embargo la astucia, la creatividad, eso nuestro se ha encargado de hacer maravillas con 'nuestra' -ahora- lengua denominada castellano peruano. No podemos rechazar las variedades lingüísticas que nuestro país posee. Por ejemplo, la complejidad geográfica de nuestra latitud nos otorga la extraordinaria riqueza de formas vivientes que habitan nuestro país, así como el mayor número de climas en el mundo. Así mismo, la complejidad de formas culturales (y sus habitantes de las distintas regiones de nuestro país) nos otorga un potencial único en el mundo. El potencial de diversidad, que cuando nos decidamos a apreciarlo, llegaremos a la integración y al desarrollo pleno que tanto buscamos con supuesta vehemencia.

Les recomiendo este video producido por la asociación PROEDUCA-GTZ con el esfuerzo de lingüistas y su única intención de demostrarnos que la lengua es uno de los grandes recursos que poseemos como país, pero también uno de los factores que produce división y falta de identidad. Muestra temas como la variedad lingüística del castellano, del Perú, las variedades sociales del castellano, las adquisicionales y la discriminación lingüística.

También les invito a visitar el blog del lingüista Miguel Rodríguez Mondoñedo, la Peña Lingüística, que no desgaja, sino celebra la variedad del español.

Nuestra 'complejidad' es nuestra bendición. Disfruten el video :D

 


Storm 02-09-2007 GTM -5 @ 13:58

entrelasramas —

How long have I, been in this storm.
So overwhelmed by the ocean's shapeless form.
Water's getting harder to tread,
with these waves crashing over my head.

I know you didn't bring me out here to drown,
so why am I 10 feet under and upside down.
Barely surviving has become my purpose,
cause I'm so used to living underneath the surface.

If I could just see you,
everything will be alright.
If I'd see you,
the storminess will turn to light.

And I will walk on water,
and you will catch me if I fall
And I will get lost into your eyes,
and everything will be alright.

I know everything is alright now.

                                                                Lifehouse

Septiembre, septiembre 01-09-2007 GTM -5 @ 10:53

entrelasramas —

 

Ella ahuyentó mi miedo; me hizo existir. Aún siento su mejilla en mis hombros y mis labios en su frente. Ella encantó mi desencanto por la realidad. Entró en mi país de escasas maravillas y compartió mi utopía. Ella secó mis lágrimas y las hizo jugar. El mundo está bien cuando ella lo está. El frío retrocede con el deleite de mis ojos al contemplarla. La vida se hace corta con ella, pero vale la pena vivirla.

La siento a mi lado al escribir. Si ella está bien yo lo estaré.

La quiero demasiado. De ella depende mi septiembre.

Sólo allá llueve 29-08-2007 GTM -5 @ 00:27

entrelasramas —

 

Talvez la compasión, o quién sabe, la travesura la ocasionó: ella estuvo allí. En un lugar repleto de desencantos y aromas artificiales, en un atolladero de amistosas risotadas. En donde lo cavilar no tiene lugar, sólo en la mente de un hombrecillo. Aparece, como perdiguero caza-necesidades, la sonrisa disfrazada de curiosidad y, quizás compañia.

El recuerdo conlleva a la triste silla sola, testigo de un alma zozobrante. Yo sólo vi a un necesitado y su benefactora. Ella se sentó a su lado. A pesar de las novatas confusiones, que siempre acompañan todo dulce encuentro, lograron convivir esa media hora. El rostro antes apocado, sólo evidenciaba complacencia ante comentarios infantiles sin necesidad de pavoneos, como era costumbre por esos lados.

No pudiendo evitar connivir contra otros; se acercaron más (o es lo que él quiso pensar). Le dijo: "Sólo allá llueve, acá no. Pensé que vivías allá y tú pensaste lo mismo. Pero somos más vecinos de lo que aparentamos." Y ni temas como la Clase Obrera o el Callao, pudieron estancar dicho roce. La despedida fue fugaz; el recuerdo, sublime. De todos modos, todos se necesitan. El mundo necesita cariño ¿quién no?

Incluso las sillas...

La mordaza del diablo 21-08-2007 GTM -5 @ 21:35

entrelasramas —

Mi desdén no está condicionado.
A cambio de seda despojando promesas,
que nada es, que nada vale, que nunca sabe.
La ominosa oración es del amor reclamado.

Deletéreos barboteos de mefíticos labios,
como ruin esbirro arrasa conmigo y los míos.
En modo de vida, lánguida y funesta,
te has convertido, suelo mío.

Este globo de luz estival desconoce,
y de oscuridad otoñal desmerece.
Atenazador, feroz es el ridículo mundo,
en su mordaza no hay expresión de ternura.

Déjame contarte, añorada mía, mi abrazo,
mis intentos, mi consuelo, apagados.
El miedo intrincado, es más fuerte que lo perverso.
Los sonidos no sisean por tus oídos, en derrota
permanezco, solo, como golfillo lascivo.

Nací muerto, en oropeles fui criado.
Cimientos derrumbados ante cáusticos momentos.
Él se deshizo de mí, mi historia infinita.
Los bruces me acogieron y del perdón bordado,
cumpliré mi promesa, en el féretro, muerto.


Yo te amo sin amarte.

Encontrando un "equilibrio" estable (parte III) 11-07-2007 GTM -5 @ 01:12

entrelasramas —

Copa Rosa era de los pueblos (considerado provincia) en que uno quería pasar unas vacaciones de tibios aunque pálidos atardeceres. Viajeros desprendidos, desde muy lejos llegaban para escuchar las infinitas historias que en la memoria guardaban sus habitantes. Su diseño urbano parecía haber sido pincelado por un joven e indeciso Miguel Ángel aún en el taller de Ghirlandaio. Las aglutinadas y encasilladas viviendas eran gran reflejo de la mímesis - nada artística - que la incipiente clase burgués se esforzaba por imponer. Una jurisdicción propia de la antes aldea había sido erradicada por un gobierno de tipo municipal. La metrópoli casi se ubicaba a la periferia del poblado, si no fuera por el río Viso. A propósito del río, éste ilustraba un espejismo cautivador que, acompañada del panorama ciudadano, componía un cuadro estupendo.

La vista de la ciudad despertaba no poco interés entre los jóvenes habitantes, pues uno de cada grande familia, que ocupaba el territorio virgen desde sus añorables inicios, ya se encontraba "al otro lado del río" y se había habituado, con poco esfuerzo, a ese orden. Las restantes - aún con vida - trece familias ocultaban su temor de dispersión y, por último, desaparición de la prosapia de, ingenuamente llamados, sincronizados colaterales. Éstas eran expertas en tal defensiva labor con el falsario lugar que mostraba proscenios galantes cuando, en realidad, ese babilónico recinto se encontraba al borde del ocaso. Aún así, los ingenuos y premeditados actores "coparrosanos", con ese arte particular, fabricaban y evindenciaban complacencia.

A pesar de la invasión disfrazada de progreso, del enajenado ornato y de la huída de los prosélitos hijos del pueblo, Copa Rosa mantenía un furor encomiable. Las visitas no cesaban y ciertamente no tenían por qué hacerlo. La vista era mágica, como cual amador adolescente observa por primera vez el sexo de su heterogéneo. Los campechanos habitantes, en su mayoría maduros, tan poco genéricos, congeniaban de manera brillante con los visitadores, quienes a menudo solían encantarse con las pachotadas - que en el lugar no se percibían así - de cada verso producido por éstos. Los pocos niños y zagales jóvenes que se mantenían en el lugar, vivían inocentemente siempre al margen de todo. Y, el rasgo característico, que jugaba con el rumor y la sospecha de los visitantes, el pay de dátil. Ésta colación, símbolo de un poblado sumergido en su fragilidad, de abundantes y crocantes nueces, cautivaba tan sólo con verla (creo innecesario mencionar el deleite producido al probarla).

Habitaba un hombre notable, avanzado en edad, muy respetado por todos, en la parte más alta de la colina, la conocida por todos, "casa del extremo". La llamaban así pues más allá de esta casa se encontraba el campo precediendo un desierto árido totalmente inhabitable; además ésta era la única que mantenía un frontispicio tradicional. Si se necesitaba un representante que cargara con las  fechorías de supuestos progresistas, que no moderadas veces visitaban desde la moderna civilización, Felipe, "el de la colina alta", era el indicado. Este pintor expresionista - con razón -, barbero los fines de semana, viudo de Alicia con quien tuvo sólo un hijo: Pablo, era el no oficial (pues era iletrado) consejero del inestable alcalde de dicho poblado. Los vecinos consideraban a Felipe como el verdadero gobernador debido a su liderazgo, su sobriedad, su ejemplo familiar y, sobre todo, su cordial roce con ellos.

Un cálido día llegaba a su final, los tazones invadían comedores y despedían un fuerte aroma a té negro, mientras un Felipe, agotado por la jornada pero ansioso por ser abordado por su hijo quien le había mencionado que le tendría una sorpresa, llegaba a casa. En el camino, él, no paraba de imaginar cuadros solemenes del acontecimiento que Pablo iba a protagonizar. Sus sospechas, acertadas por cierto, lo envolvían en una impaciencia sana. Él sabía que desde hace tiempo, Pablo, andaba con una joven camarera de "El ángel", único restaurante, por llamarlo de alguna manera, turístisco del lugar. Ésta chica, de esbelta y bella figura, hija del sheriff del poblado, era la más noble "mujer soltera" del lugar. Aunque asediada por todos los varones, en su tiempo libre, prefería laborar con los voluntarios de la iglesia cuidando a los ancianos del lugar.

Felipe, ya en casa, enciende el viejo radio que le regaló su padre, en un sillón cálido al costado de una ventana, y con una taza de té en la mano, recorre con la memoria el día del nacimiento de Pablo; de pronto, ve dos caminantes aproximarse...

Avistando un equilibrio estable (parte II) 14-06-2007 GTM -5 @ 00:37

entrelasramas —

(El cielo es aplastante, el aire pesado, los cuadros se vuelven tenebrosos. La angustia y la ansiedad sofocan dos sombras ya agotadas. Los pasos se tornan agobiantes y, si hay algo que les impulsa a seguir por el agostizo trecho, es el acto de volver la mirada hacia el otro y contemplar de manera fugaz la razón de su seguir).

     PABLO. - Este malestar me mata. No puedo contener mis reacciones ante tan mal agüero que me grita este cielo desnaturalizado. Querida mía, este gran paso va a demostrar mi desarraigo conmigo mismo y mi entrega a ti. Escasos han sido los motivos que han aplacado este afán mío de formalizar esta unión pura. Pura como tú. Pura como nuestro proceder. Sin embargo, con tristeza profunda, preciosa, debo mencionarte sobre mi temor. Un miedo injustificado, un óbice maligno que, te juro, me encoge no sólo de hombros, sino de voluntad.

     ANDREA. - (Se detiene en una estratégica esquina y observa fijamente a su acompañante, y cuestiona conturbada) ¿De qué puede tratarse, amor mío? Acaso no rompimos con todo mural escabroso fabricante de desencantos. Dímelo tú, que de hombros encogidos te encuentras, cuando yo pierdo la mirada y se dispersa su intensidad (mira hacia abajo, en un gesto enternecedor y de resignación involuntaria).

     PABLO. - ¿Por qué? ¿Por qué el cobertor nos marea? - (suelta la mano de Andrea) - ¡Qué bochornoso mal nos rodea! ¿Acaso se cumplió el plazo de amar? ¿Acaso la renuncia se transforma en nuestro postremo recurso? Quiero asegurarte, niña dulce, que nada amenguará mis fuerzas por tenerte a mi lado siempre. - (vuelve a tomarla de la mano, la mira) - Ahora, canta. Cántame e incrementa mi fortaleza, pues tú eres el impulso que necesito, la fuerza de mis logros. Endúlzame el momento y empuja mi vitalidad que requiero de ti.

(Con la fascinante compañía del rumor zonal, con un ritmo único, dice...) 

     ANDREA. - (Señalando el cielo) - Ceder ante algo que lastime y haga decaer tu voluntad indica vulnerabilidad. Y este amor, así resplandeciente, no admite nada que lo perjudique. Este amor, va más allá de este mal intencionado panorama. Fue construido con los mejores cimientos que existen. ¿Recuerdas la tarde de flores? Llegar a ver tus manos dispersas y mágicas cargando los espíritus de colores radiantes cogidos en cada esquina del camino. Los alhelíes revoltosos que quieren salir en la foto; los tulipanes y su afanosa perfecta forma que alumbra las traviesas mocedades; las petunias tan regias, todas ellas ostentando su majestuosidad y belleza; en medio de todas, la deslumbrante reina de moda, la nemorosa, combatiente, siempre, al lustre y espigado clavel. Día de ensueños, dulce y aromático, devuélveme la vida, devuelve el golpe sutil de mi querer. Haz que la sombra en silencio se disipe al ver que ya no la necesitas. Infinitas estrellas alumbran tus pasos, caminos benditos, ribetes que te dirigen hacia mí. Recompensa de los cielos, cúbreme con tu manto, cubre mis despertares y acompaña mis soledades. Alza tu pacto y haz que reluzca en nuestro corredor dual atmosférico. Los verdes nos preceden y yo, al verte, al llorarte, en flor desértica transformada, sólo para tu deleite.

     PABLO. - (Con ojos húmedos) - En llanos y alfombras multicolor, habré de transformar tu monotonía desértica. Y es que, regalo excelso me has concedido. Las indulgencias limitadas me atreveré a ofrecerte, pero más la vida, que nada importa sin ti, bella flor. Acudamos ahora, resplandeciente cielo, ahora, que contigo he de surcar.

     ANDREA. - Por tu coqueteo sagaz y eterna transparencia, seguirte es la misión. Dichosa me encontraré cuando se concrete el candor característico, mi alma.

(Un abrazo, que la luna incipiente intenta reflejar en el circundante cielo agridulce, se obsequian los compañeros; se turnan miradas, y siguen el alfombrado...)

Buscando un equilibrio estable (Parte I) 31-05-2007 GTM -5 @ 01:35

entrelasramas —

 

Está anocheciendo, pero la noche no es oscura. Es un lila agraciado. Es el lila más enternecedor que se haya podido divisar en este mundo tan poluto y descuidado. Dos caminantes se aproximan a lo lejos, a un ritmo ideal. Nadie puede opacar tal conexión; nadie más, a pesar de la gente, existe en esa imagen. El tosco bordillo se transforma en una exótica y bella alfombra que despide aromas divinos de pimpollos próximos a su delicada erosión al verlos pasar. Siguen acercándose, tal vez vienen a pedir mi aprobación. Yo sólo los observó desde mi maltratada ventana. Quiero que resulte a la perfección, por eso, necesito comprobarlo. La verdad es que la oposición indicaría condenación. Y yo no quiero eso, no para ella. Tal cuadro es tan cabal, que sería mezquino echarlo a perder. Pero debo cumplir con mi rol.

Al parecer, ya están llegando. Nunca la proximidad de tan caro espectáculo se vio tan acogedor y puro. Pero qué... Se han detenido, ¿qué pudo pasar? Vamos, la naturaleza confabula con su intención. No tengan miedo, mis brazos cansados y agrietados no son los indicados para recibirlos, pero son los que más hambre tienen de algo tan sublime ¿Qué ha pasado? Acaso se percataron que estoy contemplando su accionar. Pero si, con tan sólo verlos, he podido enamorarme de nuevo. Vamos, niños, no tengo tanto tiempo. Al precio de una cuadra podría brindarles felicidad, y, de paso, yo recibiría la mía. El lila se desvanece, así como mis deseos. Apúrense que quiero descansar. Enséñenme que existe aún el amor. No se detengan ahora, que mis animos disminuyen. Vengan, rápido o ...

Héroe del planeta (revista 'Time') 25-05-2007 GTM -5 @ 22:45

entrelasramas —

La sonrisa hospitalaria puede inspirar un deleite mudo en quien la reciba y es que, aunque no lo parezca, existen personas, quienes la reproducen, como la mujer en la fotografía, que son la persona plena que debemos llegar a ser en la tierra. Sin duda, y es algo que siempre defenderé, la substancia, la cualidad universal, el arge (que tantos sabios buscaron) del hombre es el amor por sus análogos. Ejemplificar un "asunto" tan delicadamente bello y digno de encomios puede resultar sencillo. Seres como Nelson Mandela, Martin Luther King, un "novato" Al Gore, etc. Los mencionados, y sin desmerecer a los no mencionados, son activistas. El diccionario define como activista a la persona que toma acción directa al servicio de una doctrina, partido político, etc. Me gusta más la frase acción directa, personas que dan todo por la causa, a veces, enceguecidos por metas ilusorias; seres que, de lograrlo, llegan a ser hombres. Personas como una de las mujeres que demuestran que un respiro significa un triunfo, personas como Wangari Maathai.

Me encontraba leyendo, el otro día, el blog del gran escritor y especialista en el ámbito literario del medio peruano, Iván Thays, en donde encontraba la frase del reseñista Rafael Narbona haciendo referencia a Wangari Maathai (la cual podrán encontrar en el link que les he puesto). Acertadamente, como menciona Rafael, el fatalismo no debe ser un impedimento en la acción a realizar. Al parecer, ese "atascante" término no compone el léxico de Wangari. Ahora no pretendo hacer una reseña sobre lo que hizo y hace Wangari en vida, pues quedaría profundamente corto en lo que escriba y, como siempre, prefiero evitar cuadros incómodos. Voy a hacer un humilde y burdo análisis sobre lo que enfrentó en camino nuestra dulce ser. Los obstáculos se vuelven espeluznantes, tremebundos cuando no se escoge el camino. Cuando no existe decisión absoluta.

Contra el primero (obstáculo) que tuvo que arremeter Wangari fue contra la línea limitante de todo ideal, de todo sueño: la preparación. Esta mujer obtuvo los preliminares requeridos para accionar. Estudió Biología en EEUU, para luego graduarse en la Universidad de Nairobi, obteniendo un doctorado en Medicina Veterinaria que, por cierto, fue el primero obtenido por una mujer de África Oriental y Central. Luego, ella estuvo en prisión en varias ocasiones tan sólo por el hecho de protestar, siendo calificada de "acosadora" del gobierno llamando con su lucha la atención de países internacionales. Como se aprecia, ni la cárcel, ni las medidas políticas fueron estorbos para su fin. Por otro lado, en su camino, necesitaba de aliados, interesados, como ella, en el sumiso suelo y como buena ecologista, funda, en 1977, el Movimiento Cinturón Verde, el más exitoso proyecto de reforestación de arboles en África, plantando más de treinta millones de árboles y enfrentándose así a la fuerza destructora, depredadora de la propia humanidad. Democracia, derechos humanos (de las mujeres específicamente) fueron sus metas que, con mucho coraje e ímpetu, fue logrando. En el 2004, luego de su merecida militancia política como Ministra de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Vida Salvaje, gana el premio Nobel de la Paz, que no premia ni el ideal de una joven Wangari.

Como se puede apreciar, ni la ignorancia, ni la represión gubernamental, ni la humanidad, ni el origen étnico pudo contrarrestar el camino que decidió tomar Wangari Maathai. Ir en contra de todo para demostrarnos que, como menciona Rafael Narbona, a raíz de la publicación de sus memorias que "[...] insinúan un futuro menos sombrío para África, una tierra que ha fascinado a los europeos, sin excitar su compasión."  ¿Te animas al activismo, al accionar directo o te quedas de observador de gestos?